Sopita de Pollo

Actualizado: 13 de oct de 2018


De niño, viví en un barrio urbanizado, con calles pavimentadas y banquetas y mis zapatos sufrían el desgaste normal –casi siempre.

Esperaba con ansias el cambio de clima del otoño y primavera, porque se desataban vientos fuertes que yo aprovechaba para impulsarme en mis patines, utilizando como gran vela las camisas blancas de mi padre. Dentro de mi fantasía de navegante, viajaba como todo un Marco Polo o Cristóbal Cortez, y cada casa o banqueta era un mar, cada calle un océano, y mi barrio el gran universo. Los vientos en mi ciudad son casi siempre de este a oeste, y en ocasiones de norte a sur; y mis recuerdos siempre provienen de todos los puntos cardinales.