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Hablemos de Abejas...

20 de oct. de 2018

Hablemos de Reinas VI -Las Reinas también fallan por los agroquímicos

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Editada: 20 de oct. de 2018

 

Durante este año, la apicultura celebra una fecha infame; se celebra 30 años del arribo del Varroa. Por todo este tiempo, en vano se ha lanzado y aplicado, una guerra contra el Varroa, que si bien debemos llevarla con delicada precisión, también debemos de entender y recordar que muchos de los químicos sintéticos que se han utilizado para el combate contra el Varroa, se acumulan en las colmenas generación tras generación, la cera los absorbe y nosotros, al intentar cambiar cera -como lo indican los eruditos del tema, no sabemos cuál es la procedencia de la cera.

Lo he dicho antes, y aun con las críticas y comentarios en contra de lo que he dicho, lo diré otra vez; la cera en hojas que se consigue, puede ser un asesino silencioso. La cera tiene la característica de poder “abrazar” y envolver los químicos y acumularlos año tras año. Ya lo platique, pero lo platicare otra vez – ¡carambas!.. Durante la gran mortandad de abejas en el área de La Laguna, yo presencie como miles de bastidores fueron fundidos para vender la cera –aun sin saber de qué morían las colmenas. Esa cera, llego a manos de gente que produce cera estampada y vende por cantidades grandes y por lo tanto, tiene que también comprar por cantidades grandes. Con el tiempo, se supo que el sorgo sembrado se llenó de plagas, los agricultores fumigaron y fumigaron sin piedad, las abejas recibieron enormes dosis de venenos diversos, y murieron en enormes cantidades. A mí nadie me lo platico; yo presencie como fundieron panales de esa cera para venderla, y la gente que la compro, la transformo en hojas que tú inocentemente instalas en tus cajones…

Las reinas, se ha comprobado, fallan por exceso de químicos acumulados en sus cuerpos. Si bien todas las abejas de una colmena reciben la misma dosis de venenos adquiridos y acumulados en alimentos y cera, es la longevidad o duración de vida de la reina, la que juega en su contra. Las abejas solo viven unos cuantos días, y por más que las estimaciones se extiendan por diferentes razones, una abeja adulta vive entre 21 y 72 días como abeja pecoreadora u obrera después de haber sido nodriza. Las reinas pueden vivir años, muchos años, y la aun que muchos cambian o intentan cambiar reinas cada año, la verdad es que muchos dejamos las reinas productivas, hasta que dejan de serlo. Yo tengo unas cuantas reinas que ya cumplieron 4 años desde que celebramos su nacimiento, y creo que las dejare otros años haber hasta cuanto duran. Las reinas reciben el alimento por mayor tiempo que las obreras, consumen varias veces su propio peso al día en las épocas de alta producción, y su sistema se satura de todo aquello que recibe y consume; aun los agroquímicos.

Es por ello que muchas de las veces las abejas reinas fallan; excesivas cantidades de agroquímicos en su organismo.

El Varroa lo combatimos con químicos y estos químicos tarde que temprano dejaran consecuencias graves para la apicultura.

La respuesta es criar reinas resistentes…

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  • Esa Complicada Reina La Apis mellifera tiene tres castas o está organizada en tres diferentes estratos sociales (no creen en la 4ª transformación y son elitistas). Aparte de que esto permita una clara y marcada división de labores dentro de la colmena, la labor principal, la más importante; recae sobre la reina. Ella es quien tiene en su poder, la genética que permite una docilidad o agresividad, ella tiene en sus entrañas la información a nivel molecular sobre la capacidad –o característica de comportamiento, para producir miel, propóleos, mucha o poca población en invierno, resistencia a las enfermedades, necesidad de atacar a otros insectos a mordidas, o ser propensas a la enjambrazón –entre otras muchas más. Cuando compramos una reina, debemos de entenderlo en términos de biología. Al comprarla, estas comprando resistencia a las enfermedades –o falta de ella, estas metiendo a tu apiario un historial de una productividad aceptable –o falta de ella y muchas otras cosas más. Con tu dinero, le apuestas a cambiar en totalidad la genética de tus apiarios, te aventuras a transformar para bien o para mal tu operación completa; le juegas con todo a una transformación de tu empresa. Comprar una reina significa importar o ingresar las practicas, selecciones, gustos, hábitos y mucho más en tus apiarios y es por ello que, o aprendes a comprar educadamente o te educas para crear tus propias reinas. Podemos iniciar con determinar que la vida lucrativa de una reina para ti productor, está ligada a la capacidad de la reina de producir feromonas y su postura a tiempo y forma. La genética de una reina y una abeja obrera es absolutamente igual en todos los campos pero, es la alimentación que reciben a partir del segundo o tercer día que marca la diferencia. Yo me pregunto si en lugar de mole, pipián, tlayudas y memelas que tienen el privilegio de comer en diferentes zonas del país, les hubieran dado hamburguesas; ¿serian aficionados del América y no del Cruz Azul? – bueno, eso es otra cosa pero, en la vida de las abejas, la diferencia de comer una cosa u otra, marca la diferencia de casta y función. La larva tanto de la obrera como de la reina recibe una especie de leche que es secretada de las glándulas mandibulares de las nodrizas que consumen polen, néctar y pan de abeja. Las reinas solo consumen esta leche o jalea real toda su vida, mientras que las obreras viven consumiendo según su etapa de vida, una combinación de leche mandibular, polen, pan de abeja o néctar. La dieta de la reina, ahí aun cuando se encuentra en estado de larva, cambia o desarrolla su casta y la establece desde el día tercero de su desarrollo. Esa dieta especial, permite un desarrollo rápido y magnifico donde en lugar de 21 días, emerge de su metamorfosis en tan solo 16 días, de gran tamaño y con habilidades especiales que sus demás hermanas nunca tendrán. Su desarrollo no está completo en el momento de emerger de la celda real, todavía le falta, unos malos pasos – o mal paso en términos humanos; se tendrá que aparear al 5º o 6º día para que estando su espermateca llena y rebosando de esperma, inicie la postura y con ello, una corte real aparece para darle homenaje y complacencia a su majestad; mientras que ella se convierte en una maquina o fábrica de huevo, feromonas y más huevo. La fecundación de la reina no es nada común. Me recuerda al barrio de mi infancia, donde La Carmela saliendo de su casa bañada y peinada, moviendo las petacas, se encaminaba hacia el área de congregación de los chamacos del barrio. Los chamacos todos, miraban el vaivén de sus caderas desde la distancia aunque estaba más plana que la carretera panamericana – algunos levantaban el pecho, otros sumían la panza, otros se miraban de reojo en el cristal del automóvil abandonado en la acera y los más osados y de características de macho alfa, apretando los puños y elevando su rostro hacia la dirección en la que venía La Carmela, como con un gargajo en la garganta, hacían ruido, pateaban el poste, gruñían y molestaban a los más débiles para responder a la provocación de la chamaca. Lo que sigue en nada se parece a lo que sucede a las reinas… La reina es perseguida por todo “el barrio” y zánganos del área de congregación, y el más veloz y fuete encontrara a la reina en pleno vuelo y la montara. En el coito y eyaculación, el zángano desmallara y perderá su miembro y partes atadas a su miembro, y la reina, ira a la colmena donde las abejas anunciaran la entrada con feromonas para orientarla. Se le asistirá a la limpieza y saldrá cuantas veces pueda a repetir el acto que puede ser de 7 a 18 veces. Al madurar los ovarios e iniciar la postura, la fisiología cambiara para siempre para la reina. Sus feromonas anunciaran su casta y las abejas responderán a sus necesidades. El que se aparee con muchos zánganos garantiza la integración de diversidad genética en la colmena donde, el resultado será una mejoría de productividad, más resistencia a las enfermedades y una sobrevivencia mayor (Tarpy and Perry 2013; Tarpy and Seeley 2006; Seeley and Tarpy 2007: Palmer and Oldroyd 2003). La mayoría de los beneficios de un apareamiento múltiple se manifiesta a partir de aparearse con 7 zánganos. (Tarpy y Petti 2013). Las mejores reinas son siempre las que se aparean en primavera, por la simple razón de que abundan los zánganos y bien alimentados de nutrientes almacenados en el mismo cuerpo de las abejas y que reservan precisamente para responder a la demanda que inicia después del invierno. Las reinas pueden contener hasta 7 millones de espermas y se lleva de 2 a 4 años en usarlos por completo, en ese momento, la reina es remplazada (Winston 1991) Una reina tiene en promedio, una postura de 1,500 huevos al día dependiendo de la disposición de celdas disponibles, niveles de enfermedad o parasitismo, y la abundancia de polen y néctar. La abeja reina casi nunca se alimenta por si sola y es alimentada por la corte real y su postura está directamente proporcional a la cantidad de alimentos ingeridos. (Chauvin 1956, Allen 1960) Una reina con buena producción de feromonas inhibe la enjambrazón (Melathopoulous et al 1996) induce al pecoreo de polen y la cria, además de prevenir postura de obreras. (Higo et al 1992, Gary 1962, Butlery and Fairrey 1963.) Una postura uniforma y abundante es siempre una buena señal de una buena reina. Durante el invierno, la postura es limitada o no existente pero, en la primera señal de entrada de recursos, la postura detona y se incrementa con el fin de remplazar la población invernal y preparación para el pecoreo de primavera. Las abejas tienen dos enemigos; los animales que se las comen en sus viajes de nupcias y la mala mano del apicultor inexperto. Una colmena que pierde su reina sufre un cambio dramático y casi instantáneo, las primeras señales se observan con el comportamiento de las abejas al abrir la colmena, la creación de celdas reales de emergencia y el abundante alimento en dichas celdas. (Fell and Morse 1984). Las obreras pueden y mueven larvas a las celdas reales vacías. (Buttler 1957, Punnett and Winston 1983.) La mayoría de las celdas reales se construyen en los primeros dos días de sentirse huérfanas y las abejas intentaran hacer de 20 celdas por colmena, de ellas sobreviran 12 a 15 hasta la etapa adulta y la mortandad de la cria que no es real –cria de obreras, durante este periodo sufrirá una mortandad de 40 a 50% (Winston 1992, Fell and Morse 1984) Una colmena huérfana es susceptible a las enfermedades y parásitos, y muchas no se recuperan de la perdida. La mejor manera de evitar problemas es introducir una reina fecundada en el momento que se presenta la orfandad y muchas veces, la reina introducida es ignorada en preferencia por las reinas en los capullos reales. Una colmena que pierde a su reina y no tiene larva para criar una nueva o no tiene éxito para criar una nueva reina, se convertirá en colmena zanganera. Las obreras por lo general iniciaran una postura de los 23 a 30 días después de quedar huérfanas. Las colmenas zanganeras o con postura de obreras, raramente aceptaran una reina fecundada (Sakagami 1954) La enjambrazón es la forma natural de reproducción de las colmenas, donde la reina vieja emigra y la reina nueva se queda a continuar con la colonia. En las colmenas siempre se encuentran celdas realeras vacías pero, la existencia de estas se incrementa al llegar la temporada de enjambrazón. La enjambrazón no sucede sino hasta que se tiene aseguradas las nuevas reinas en las celdas realeras. Las obreras destruirán algunas celdas y son típicamente las celdas que son iniciadas con larva vieja. Un porcentaje de 15 a 25 celdas serán creadas antes de la enjambrazón y las colmenas usualmente se enjambran el primer día o segundo día de que las celdas reales son selladas. (Hatch et al 1999) Las reinas vírgenes emergen una semana después de la enjambrazón y las enjambrazones son principalmente en un solo enjambre llamado enjambre primario, o se dan en múltiples enjambres donde los subsecuentes después del primario serán secundarios. Solo una reina permanecerá y será exitosa en la postura. (Visscher 1993). Una reina virgen anuncia su presencia con “piping” – el sonido de la reina producido cuando la reina presiona su tórax sobre las celdas y vibra sus músculos de las alas. (Simpson and Cherry 1969). Aunque se puede observar tambien que las reinas emitan ese sonido particular cuando están en jaulas o caminando y para esto la explicación y documentación del Simpson y Cherry no tiene argumento (Aurelius Máximus Páez forever – Abad de la Catedral de Cera y Miel y Conserje Supremo y Rector de la Universidad del Alto Conocimiento Apícola Contumaz e Irreverente) La enjambrazón puede ser muy costosa para el apicultor y se debe de evitar. Una manera de hacerlo es crear una enjambrazón falsa antes del flujo de miel y cuando está a punto de ocurrir de forma natural. Remover las celdas que encuentras no es la solución ni es recomendado.
  • A menudo veo con tristeza como se diagnostica una mala postura, una conducta higiénica, un patrón de celdas termorreguladoras, y otras pulgas, como una mala postura de la reina, que debido a la “consanguinidad”, la reina termina con patrones de postura malos. La consanguinidad, de acuerdo al diccionario es; “Relación o unión familiar que existe entre las personas que descienden de una misma raíz o tronco.” Muchos otros apicultores, al intentar hacer sus propias reinas, caen el argumento o dilema de que se debe de hacer esto y lo otro para sacar sus propias reinas y sobre todo; “evitar la consanguinidad de las colmenas.” Mi respuesta siempre que me preguntan, ha sido que hagan sus reinas en los apiarios donde tienen sus mejores abejas, las que de mayor producción, mayor sanidad, más y mejor en todo lo que quieren y necesitan reproducir. En otras palabras; saturar el área con la genética deseada y ahí produzcan sus reinas. Pero el asunto no concluso de la consanguinidad sigue en las cabezas de todos, puesto, que por años y años se nos lo ha predicado. Un poco de historia Nuestra abeja Apis Melífera no es nativa del continente americano, y fue deliberadamente importada con el afán de producir miel para los primeros colonos y conquistadores de estas tierras. Los pueblos originarios de la zona este de USA, al ver a los colonos llegar a sus tierras, se referían a ellos como “el hombre blanco”, y las abejas que eran nuevas para ellos, las llamaban “las moscas del hombre blanco”. Las abejas que primero llegaron al continente americano, eran de tamaño natural que es casi el tamaño de una mosca casera. Fue a través de las selecciones en muchas generaciones, años y técnicas, que llegan a nuestras manos en el tamaño en que nosotros las conocemos hoy en día. Se cree que la apicultura la trajeron los primeros sacerdotes porque necesitaban cera para las velas y vino para la eucaristía y ritos religiosos. En las películas de Robin Hood, siempre se puede ver a un sacerdote resguardando el vino, y en las versiones más viejas, se ve a los sacerdotes también siendo apicultores. Las abejas garantizaban vino y cera; materia prima para los rituales esenciales de las religiones importadas a la Nueva España. Fue el Apis Melífera Melífera, abeja negra, también conocida como la abeja alemana, la primera que llego al continente americano. Esta abeja AMM, se da mucho a la enjambrazón y, con el equipo aun rustico el manejo era difícil y la mayoría de los enjambres se elevaban al viento, siendo así como se llenó el continente de AMM en un periodo de más de 200 años. Pero debido a las grandes cordilleras y sistemas de montañas, las abejas AMM no llegan a California, sino hasta que el hombre de ciencia, el botanista Christopher A. Shelton, viajando a Panamá y luego a California, logro introducir 12 colmenas y se las vende a una persona en San José California en 1853, fue un minero exitoso, que después de haberse agotado el oro, torno a la apicultura para lograr ahora ganarse la existencia con el nuevo oro- el oro líquido; la miel. En 1856, el sur de California recibe las primeras colmenas en el condado de Ventura que esta frente a las Islas del canal norte de Santa Bárbara. Frente a la costa del Sur de California USA, existe una serie de islas que en su mayoría recibirían abejas para su explotación, pero solo en la isla de Santa Cruz, fue que un apicultor antes del año 1880, llevo abejas y las abandono por razones desconocidas. Ahí se quedó una api-capsula de tiempo que nos arrojaría más conocimiento y perspectiva de la época. Nadie detiene el tiempo, y en el tiempo y espacio diferentes, Don Lencho Langstroth – Lorenzo para los más respetuosos, descubría y aportaba “el espacio vital de las abejas”, y con ello, inventaría el sistema de bastidores removibles con el que nos manejamos hoy en día. Luego se descubrió o desarrollo la preferencia a la abeja Italiana sobre la alemana, pero en la isla de Santa Cruz, las alemanas sentaron su reinado, al albedrio, entre las rocas, acantilados, cuevas y árboles. Eventualmente la superioridad de la italiana sobre la Alemana mermo y elimino la población de AMM en los apiarios comerciales y aficionados. La Apis Melífera Itálica y la Apis Melífera Melífera, siendo invasoras, fueron presionando los polinizadores nativos y remplazando muchos de ellos, cambiando la floración y fauna en muchos lugares. No hace mucho tiempo que, la agencia de Parques Nacionales de USA, compro muchas de las islas frente al sur de California y la Isla Santa Cruz, fue puesta en manos de “The Nature Conservancy”, quien tiene la consigna de retornar toda la isla a sus floraciones y fauna original. La isla de Santa Cruz no es habitada ni habitable, y es parte de 5 islas que recibieron, cabras, burros, caballos y venados por parte de piratas y bucaneros, que, buscando cosechar carne, plantaban animales en las islas. La isla recibió abejas pero por parte de algún desconocido hasta hoy apicultor. La isla tiene un clima mediterráneo, que permite floraciones casi continuas y abundantes. De unas cuantas colmenas, la isla llego a sostener 160 colmenas después de 110 años de estar aisladas. 130 se han removido con el afán de regresar la isla a su hábitat natural. Esas colmenas se han donado a universidades e investigadores que, han encontrado que las abejas de la isla, son iguales a las abejas europeas alemanas originales, excepto por el color. Me pregunto; ¿Será la consanguinidad de una especie pequeña, o en la Apis Melífera un problema imaginario? ¿Por qué razón por 110 años sobrevivieron las colmenas si venían de unas cuantas colmenas y el ADN o genética era tan limitada? ¿Sera que en realidad no conocemos tanto las abejas y su genética como pretendemos conocer? Las lecciones a aprender de esto son; Las abejas pueden y van a sobrevivir sin nosotros. Nosotros no somos necesarios para su existencia. Deja de preocuparte de seguir los manuales que repiten siempre mucho de lo poco que realmente saben los eruditos apicultores de escritorio. La genética deseada es la que tú tienes en tus apiarios, siempre y cuando sean productivas, se adaptan a tu sistema y microclimas.
  • Confieso; yo prefiero comprar reinas en la mayoría de los casos, pero, también hago mis propias reinas. La producción masiva de reinas, es mejor dejársela a la gente que se dedica 100% a ello. Pero, si tienes unas cuantas colmenas, y no tienes la lana para comprarlas o el trasporte es difícil y crees que no tienes muchas abejas africanizadas en tus entornos; estos métodos, pueden ser parte de tu arsenal. Sabemos que la reina es el miembro más importante en una colonia, Entre más grande y fortachona sea la señora, mayor será su aparato reproductor y más postura tendrá. Yo he tenido reinas muy pequeñas con gran postura y buena cría, pero siempre es mejor una coluda. El momento más crítico en su desarrollo, es en su estado larvario -cuando es un pequeño gusanito únicamente, porque su fortaleza y desarrollo, dependen 100% de la alimentación que recibe durante la etapa larvaria, entonces, cuando escojas el momento de criar reinas, será mejor que lo hagas cuando el alimento es abundante, tanto en forma de polen y néctar. Las abejas reinas se pueden producir en cualquier lugar donde se puedan mantener colmenas, pero, la presencia de abundante comida y zánganos, son imprescindibles. Los zánganos, aportaran la mitad del linaje de tus reinas, y tus reinas, que en un par de días se aparearan de una forma desbocada con cuanto zángano las tome; cargara el esperma para producir miles de abejas por el resto de su vida. Los productores de reinas profesionales, estimulan la producción de zánganos en colmenas que son buenas en todos los sentidos, y los instalan a los alrededores de su lugar de producción de reinas para así, contribuir con zánganos que vengan de una línea de abejas deseable para la producción. Por supuesto y es obvio pero lo mencionaremos de cualquier manera; las reinas se sacan, de tus colmenas con mejor características de producción y resistencia a las enfermedades. Los métodos que a continuación describiré, no son generalmente recomendados por los sabios, conocedores y expertos en la crianza de reinas, pero, yo, irreverente y descortés brutal apicultor, te los comparto para que tú, hagas la lucha de criar tus propias reinas, y experimentes la satisfacción de hacerlo. Aguzado pues, te dirán esto y lo otro, pero tu experimenta y el conocimiento adquirido te servirá para el futuro. 1er Método. Tomas una colmena fuerte, buscas la reina, y la retiras en el bastidor donde la encuentres. La instalas en un porta núcleos, con un bastidor de comida y algo de postura y la retiras del Apiario o de su lugar, a por lo menos 15 metros de distancia de su lugar original. Entre la colmena y bastidores que quedaron, buscas la larva más pequeña que encuentres, y con tu barra o cuña o una navaja, destruyes o “apachurras” las celdas de debajo de las larvas que seleccionaste para que sean reinas. Las abejas, al verse sin reina, buscan hacer reinas inmediatamente puesto que su sobrevivencia depende de ello. Buscan larvas pequeñas y agrandando las celdas y destruyendo las que están debajo de las escogidas, hacen sus celdas reales. Tú, al destruir las celdas, les das una ventaja, y tu escoges el lugar y bastidor donde lo hagan para así, tener un poco de control sobre tus celdas. De ahí, podrás recoger celdas para introducir en núcleos o colmenas que no tengan reina. Es importante dejar una o dos celdas en esa colmena para que les nazca una reina y continúen la producción. 2ndo Método. El método Alley; El señor Henry Alley de Massachusetts USA, desarrollo este simple método para producir docenas de reinas a la vez. El Henry, seleccionaba sus mejores reinas, y las confinaba en pequeños núcleos con muchas abejas, y las instalaba, con bastidores nuevos o de cera frágil. En el primer día, se busca que tengan postura, y en el cuarto día, cuando el huevo ya nació y la larva es apenas visible, se retira el bastidor o bastidores. En un porta núcleos, dos o tres días anteriormente, se llevan bastidores de pupa a punto de emerger, y se sacuden bastantes abejas de dos o tres bastidores –pero, ojo; que no lleven reina o huevecillos o larva. Si es un porta núcleos de 5 bastidores, instalas solo 4. En el cuarto día le sacaste a la reina un bastidor de larva recién nacida, y con cuidado, cortas tiras de celdas de ese bastidor, y los pegas en un bastidor vacío, pero, apuntando hacia abajo, como imitando la forma en que las celdas reales son formadas. Con un clavo o palito chato, apachurras dos celdas, y dejas una, apachurras dos otra vez, y dejas otra, y lo repites para terminar con unas cuantas y para dejar el espacio para que se produzcan celdas bastante grandes. Las tiras se pueden pegar con cera derretida fácilmente, y como del lado opuesto o el que queda pegado tenemos más celdas, la distancia entre la cera derretida y las larvas que escogiste es suficiente como para prevenir que se mueran con el calor. Las celdas, como tú sabes con exactitud cuándo se puso el huevo y cuando nacerá la reina, podrán ser cosechadas para llevarlas a donde las necesites para que se apareen y se conviertan en reinas productivas en cuestión de días. 3er Método. El método Miller; El doctor C.C. Miller que haciéndose famoso por la producción de miel en penca en los 1800s, escribió un libro donde describe su propia versión al método Alley, y simplificado, cobra auge en la apicultura. Miller, para producir unas cuantas reinas, iniciaba con remover todos los bastidores de una colmena fuerte, excepto por dos. El método Miller. El Dr. C.C. Miller, famoso y exitoso apicultor productor de miel en penca, removía todos los bastidores que tuvieran postura; excepto por dos que les dejaba. En un bastidor vacío, le pegaba dos o tres pedazos de cera estampada en forma de triángulo; con la base del triángulo hacia arriba. Dejaba que las abejas construyeran las celdas en las pencas, y cuando la reina ponía su postura sobre ese bastidor, y las larvas estaban apenas naciendo, el querido doctor cortaba la parte baja de las pencas, tan cerca a la larva como fuera posible. Este bastidor, entonces era llevado a una colmena sin reina y sin celdas reales, larva o huevecillos y bien poblada. Ahí, de las pencas triangulares, se desprendían una gran cantidad de celdas reales, mismas que después, eran cortadas al madurar, y colocadas en núcleos para que nacieran y fueran fecundas. Método de “Encontré cacahuates!, y ahora, que hago con ellos?” Muchos apicultores tienen la creencia de que las celdas de remplazo o celdas de enjambrazón no se deben de utilizar –grave error es el pensar así. Ya sea que las celdas fueron construidas para remplazar una reina vieja o en mal estado de salud o alguna avería que, un estudiante, al no habérsele explicado cómo manejar una reina, le apachurra la panza y la deja muerta o lisiada de por vida, (oh, mi reina!), o que por tu negligencia o falta de cuidado no le des más espacio a tus abejas y por naturaleza se tengan que enjambrar; estas celdas, si su apariencia es grande, de buena consistencia y tamaño; sería un delicado error no utilizarlas. Si encontraras celdas en tu colmena, aprovéchalas. Toma el bastidor con la celda y si tienes varias, pues corta algunas con mucho cuidado y córtalas llevándote algunas otras celdas o pieza de penca, y como en un injerto, instálalas en una penca sin ellas. No las manejes de forma ruda que no estas tratando con la suegra o el cuñado, sin movimientos bruscos, y con calma, llévatelas a porta núcleos, y dándole algo de población y un bastidor de comida, retiraras del Apiario o en el mismo, pero a no menos de 15 metros de distancia, las dejas. Ahí nacerá la reina, y ahí se fecundara con los zánganos que presurosos a hacer de las suyas, aportaran su genética para tus abejitas. Métodos comerciales En esta categoría, existen tantas formas como recetas para hacer mole. Pero todos los métodos tendrán algunas cosas en común. Todas estas formas, comparten el tomar una larva de 12 a 24 horas después de emerger, llevarlas a copas o celdas reales artificiales, colocarlas por 24 horas en colonias o núcleos con abundante comida y bastante población llamados iniciadores, y después llevarlos a otras colmenas fuertes, y colocando un excluidor de reinas, se colocan directamente arriba de las cámaras de cría, que junto con algunos otros bastidores de pupa cerrada, las abejas de la colmena fuerte las llevaran a un desarrollo vigoroso con abundante comida. Ya cerradas las celdas, se llevan a una incubadora para terminar su desarrollo y de ahí, se colocan en un núcleo para que nazcan y se apareen, o se les permite nacer, y se les integra con abejas a granel en unidades pequeñas diseñadas exclusivamente para tener poca población, y al permitir que las reinas se apareen, y regresen a su caja, después de algunas semanas o días, se compruebe su postura, sea fácil encontrarlas y procesarlas para su venta. Las reinas pueden instalarse en un “banco de reinas” mientras son utilizadas o se les vende. Esto se logra con una colmena sin reina o con una reina en la cámara de cría, y un excluidor. A mí me funcionan mejor los bancos si no tienen reina. Si tienes un banco sin reina, deberás de “donarle” un bastidor de pupa cerrada cada 5 días, así, mantendrás la población fuerte. La colmena más fuerte, productiva y sana, será seleccionada para de ella, sacar la larva para la cría de reinas. Por lo general, estas colmenas de donde se sacan las larvas, fueron típicamente seleccionadas por su enorme capacidad de producción de miel, pero ahora, con las nuevas enfermedades y paracitos que afligen a las colmenas, los criadores de reina, están seleccionando aquellas que son resistentes a estas calamidades de la apicultura. Uno puede asumir que lo que la mayoría de la gente quiere es producción de miel, pero otras características particulares que funcionan en alguna región, no serán convenientes para otras regiones o sistemas apícolas. Los que nos dedicamos a la polinización, queremos un invierno con muchas abejas, y para ello, queremos abejas altamente prolíficas y abundantes, y para ello, es necesario dejarles bastante alimento para el invierno. Los que están en un clima frio, y solo quieren miel, querrán abejas que no consuman muchos recursos en el invierno, que invernen con pocas abejas, y se reproduzcan mucho a la primera señal de que existe el néctar y polen. La crianza de reinas no es una cosa fácil, pero tampoco imposible y todos deberíamos de criar unas cuantas reinas y de ser posible, criar todas nuestras reinas. Con la africanización de las abejas, nos es mas practico comprar reinas de donde se producen dóciles por lo tanto; es necesario llevar buenas practicas apícolas, y tratar de evitar las abejas agresivas, y tal vez no por nosotros que estamos protegidos para cualquier caso de picaduras, pero proteger al público en general.
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